El pulmón de la ciudad

Si hay un lugar conocido en Valladolid, ese es el Campo Grande. El parque que conocemos desde pequeños, cuanto todos íbamos al estanque a montarnos en la famosa barca del señor “Catarro” y a disfrutar en los columpios.

Es el parque de los pavos reales, de las ardillas, de la pajarera y de los caminos rodeados de altos árboles que a veces no dejan ver ni el cielo. En verano los mayores van a la pérgola a disfrutar de las verbenas y está siempre en el objetivo del fotógrafo más antiguo de la ciudad.

P1000273

Miguel Delibes lo plasmó perfectamente en varios de sus libros y la literatura forma parte de él: Leopoldo Cano, Nuñez de Arce y Rosa Chacel se encuentran (en forma de estatua) en varios rincones del parque. La ciudad no sería la misma sin él y seguramente, los vallisoletanos tampoco.

Pero, ¿conocemos todos la parte de arriba del campo grande?. Pues sí, hay parte de arriba y seguro que la gran mayoría de los vallisoletanos lo han tenido delante de sus ojos sin darse cuenta. En la entrada del parque (por el lado del Paseo de Filipinos), justo a la derecha, hay un caminito que sube hasta el nacimiento de la cascada. Desde ahí arriba se ve todo el lago y hay una perspectiva muy diferente del Campo Grande.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Os invitamos a descubrir este pequeño rinconcito del parque que además de curioso, es muy bonito y las vistas, inigualables.